¿Cómo comprar un simple artículo en Falabella luego de nueve pasos y no morir en el intento?

Este es un post que escribí cuando estuve nuevamente de visita en Argentina en Septiembre pasado y lo tenía perdido entre mis documentos.

Fui para la boda de mi hermana. Es lindo estar nuevamente aquí luego de un año sin regresar y como siempre que visito un lugar, muchas cosas me llaman la atención, incluso si antes las veía como normales.

Tal vez voy a agregar luego algunas de las vivencias que mas me llamaron la atención en estas dos semanas que estuve de visita pero la que no podía dejar pasar es la compra de una planchita para el pelo que le regale a mi novia por su cumpleaños.

Esta empresa parece que ya no es lo que fue años atrás, al menos en la sede de Mendoza. El proceso fue un canto a la burocracia y a la falta de sentido común, a continuación voy a numerar los pasos por los que tuve que pasar:

  1. Tuve que esperar a ser atendido en el mostrador donde se encontraba el producto, había solo una vendedora en ese momento. Luego de seleccionar la planchita que quería me dieron un número para ir a pagar a la caja.
  2. En la caja tuve que hacer más de veinte minutos de cola ya que habían solo dos cajas habilitadas para las 15 o 20 personas que estaban esperando pagar. Luego de pagar me dieron una factura para que retire el producto desde el mostrador del punto anterior.
  3. Vuelvo a esperar esta vez para mostrarles que ya pagué y que soy merecedor de dicho artículo.
  4. Mi novia está feliz por el regalo, pero al momento de usarla nos damos cuenta de que el cable tiene una falla y produce cortocircuitos. Me temo que voy a tener que pasar nuevamente por el proceso Falabellistico de atención al cliente.
  5. Vuelvo al mostrador de las planchas para pedirle que por favor la cambiaran por una que funcionara bien, la prueban, constatan de que tiene un problema y me dan un papel para ir al mostrador de devoluciones en otro piso.
  6. Llego al mostrador de devoluciones, la persona llama por teléfono a la vendedora para ver si es verdad que ella aprobó la devolución, ante la respuesta afirmativa de ésta procede a imprimir dos notas de crédito con sendas firmas y sellos dignas de un registro civil. Me indican que tengo que volver al mostrador de venta de planchitas para elegir el producto que ya había elegido dos veces.
  7. Nuevamente debo hacer cola para re-re-reelegir la planchita. La persona selecciona otra y prueba que esta vez el cable funcione bien. Nuevamente me da un papel para ir a pagar el producto con los papeles que recibí en el paso 6.
  8. Me encuentro nuevamente en la caja. Esta vez hay solo una cajera y aproximadamente 15 personas esperando, 25 minutos después ya estoy frente a la cajera y con gran alegría puedo pagar por segunda vez el mismo producto. Recibe las dos hojas súper selladas/firmadas y me da una factura con la cual pruebo que he re-pagado el producto de acuerdo a su proceso.
  9. Vuelvo al mostrador de planchas y pese a tener que esperar 2 minutitos me alegro de que por lo menos el articulo está listo para ser retirado.

Luego de la maratón Falabella y un total aproximado de 3 horas invertidas en la compra de una simple planchita doy por terminado el proceso y me prometo no volver a comprar allí a menos que sea absolutamente necesario. Ah, me olvidaba, comente que en la sección de zapatería no pude comprar porque no habían vendedores? Uffff…